Hoy domingo, un grupo de
fiteranos ha iniciado la primera etapa de la Javierada 2026. Con la mochila
ligera, han comenzado el camino hacia Javier, retomando una tradición que forma
parte de la identidad espiritual y cultural de Fitero.
La jornada ha comenzado entonando la tradicional aurora a San Francisco Javier en la puerta de la Iglesia.
Las dos etapas restantes las
realizarán el próximo viernes y sábado, completando así una peregrinación que
no es solo un recorrido físico, sino una experiencia compartida de esfuerzo,
encuentro y reflexión.
Caminar a Javier es mucho más que
cubrir kilómetros. Es seguir las huellas de una historia que se remonta al
siglo XVI, cuando en el Castillo de Javier nació uno de los navarros más
universales: San Francisco Javier. Desde el Castillo de
Javier, aquel joven noble partió hacia una misión que le llevaría a
recorrer medio mundo, convirtiéndose en referente de entrega, valentía y
universalidad.
Con el paso de los siglos, la
devoción a San Francisco Javier arraigó profundamente en Navarra. Las
Javieradas, tal y como hoy las conocemos, hunden sus raíces en el siglo XIX,
cuando una peregrinación extraordinaria pidió la intercesión del santo ante una
grave epidemia. Desde entonces, miles de navarros caminan cada año hasta el
castillo, renovando una tradición que combina fe, sacrificio y comunidad.
Para Fitero, participar en la
Javierada es también una forma de expresar identidad compartida. Es ver cómo
distintas generaciones caminan juntas, cómo el esfuerzo se transforma en
conversación, en silencio compartido, en ayuda mutua cuando el cansancio aparece.
Desde aquí queremos desear ánimo
a todos los fiteranos y fiteranas que hoy han iniciado la marcha y a quienes la
completarán el viernes y el sábado. Que cada kilómetro sea oportunidad de
encuentro, que el esfuerzo compartido fortalezca los lazos y que la llegada al
Castillo de Javier renueve esa devoción que forma parte de la historia viva de
Navarra.

Comentarios
Publicar un comentario