Fitero celebró el pasado martes
25 de noviembre su Pleno Ordinario, una sesión en la que uno de los puntos del
orden del día estuvo marcado por la defensa de la atención sanitaria en el
ámbito rural. Tanto UPN como PSN-PSOE votaron a favor de la enmienda
presentada por UPN en la que se solicitaba al Gobierno de Navarra que no
proceda al cierre de las urgencias rurales.
La enmienda regionalista (UPN) buscaba trasladar al Ejecutivo foral la
preocupación existente en varios municipios riberos ante un posible recorte en
la asistencia a urgencias. La moción de los regionalistas fue defendida como
una cuestión de necesidad y equilibrio territorial. Aunque no se produjo debate
alguno tras la lectura de la enmienda, ambas formaciones apoyaron la propuesta
en la que se subrayaba que el mantenimiento de las urgencias rurales resulta
esencial para garantizar la seguridad, la atención sanitaria inmediata y la
calidad de vida de quienes residen en localidades alejadas de los grandes
núcleos urbanos.
La aprobación de la enmienda
refleja, así, un posicionamiento claro del Ayuntamiento de Fitero ante un
asunto que ha despertado inquietud en diferentes municipios navarros. La
petición será trasladada al Gobierno de Navarra con el fin de que se garantice
la continuidad de un servicio considerado vital para el medio rural.

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