¿Y Fitero?



En los últimos días hemos asistido a la aprobación de 6 millones de euros en enmiendas impulsadas conjuntamente por PSN-PSOE, Contigo Navarra, Geroa Bai y EH Bildu. Una cantidad que ha ido a parar, casi en su totalidad, a una serie de municipios donde estas formaciones gobiernan o mantienen alianzas estables. Es comprensible que cada partido tenga sus prioridades; lo que no resulta aceptable es que se utilicen los presupuestos de todos los navarros para premiar únicamente a unos pocos.

Lo dijo la Cámara de Comptos hace un par de años. En palabras del máximo órgano fiscalizador de Navarra, “este tipo de enmiendas que introducen subvenciones nominativas a ayuntamientos y entidades específicas generan un reparto de fondos poco transparente y desigual, desvirtuando la planificación presupuestaria y la objetividad”. Es una advertencia clara, contundente y técnica. Pero ¿qué importancia le dan EH Bildu, Geroa Bai, Contigo Navarra o el propio PSN-PSOE a lo que dice la institución encargada de velar por la transparencia y la equidad en Navarra? La respuesta es simple: ninguna.

EH Bildu ha decidido el destino de más de un millón de euros: 130.000 para Burguete; 135.000 para la Mancomunidad Mendialdea; 100.000 para Lesaka; otros 100.000 para Larraga; y 120.000 para Mendigorría. Geroa Bai ha orientado 230.000 euros hacia Alsasua; 205.000 hacia Zizur Mayor; y 90.000 para el Valle de Egüés. Contigo Navarra reparte 52.000 euros para Villava y otros tantos para Tafalla. Y el PSN-PSOE, el partido que más dinero ha manejado en este paquete de enmiendas, ha canalizado 180.000 euros hacia Viana, otros 180.000 a Marcilla, 150.000 a Monteagudo, 150.000 a Sesma, 120.000 a Caparroso, 120.000 a Rada y 115.000 a Cabanillas.

Pero el despropósito no termina aquí. Hace apenas dos años, el Ayuntamiento de Fitero, a pulso, ganó una convocatoria de concurrencia competitiva con la que obtuvo 62.000 euros para un proyecto de prevención dirigido a la infancia y la adolescencia. El trabajo debió hacerse razonablemente bien, porque el año pasado el Gobierno de Navarra decidió que Fitero podía seguir desplegando acciones dentro de ese mismo proyecto sin necesidad de concurrir a una nueva convocatoria.

¿Qué hizo el Ayuntamiento de Fitero? Invertir con propósito: incorporar mediadoras culturales en el colegio para favorecer la integración de los niños recién llegados; ampliar el catálogo de actividades lúdicas; habilitar un espacio con actividades infantiles algunos fines de semana; impulsar la prevención a través del deporte; y reforzar la atención a familias en situación vulnerable. Un proyecto serio, evaluado y reconocido, ¡en público!, por el propio Gobierno. 

¿Y este año? Este año Fitero tendrá que conformarse con 50.000 euros que deberán compartirse con Cintruénigo, ya que la cantidad llegará a través de la Mancomunidad de Servicios Sociales. De un proyecto sólido y singular, a un reparto diluido e inconcreto que impedirá la continuidad de la mediación intercultural en el colegio, como por ejemplo. 

Por supuesto, las enmiendas presentadas por UPN de Fitero han ido directamente a la papelera. Solo ha prosperado la enmienda presentada por el grupo municipal del PSN-PSOE, por importe de 30.000 euros. Cabe recordar que en la pasada legislatura el PSN-PSOE de Fitero ya bloqueó deliberadamente que llegara cualquier enmienda al municipio. 

Las preguntas son inevitables: ¿dónde queda la equidad territorial? ¿dónde queda la responsabilidad institucional? ¿dónde queda Fitero?

En un momento en el que se presumen grandes discursos de cohesión social y territorial, lo que realmente vemos es un reparto de recursos que castiga a quienes no forman parte del círculo de confianza.


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