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Este domingo, 15 de marzo, el Monasterio de Santa María la Real de Fitero volverá a acoger una parte muy especial de su historia. Tras la misa de las 12 del mediodía se inaugurará una exposición abierta al público en la que se mostrarán varias arquetas medievales y otros objetos de gran valor artístico y patrimonial vinculados al antiguo monasterio.
La iniciativa forma parte de las celebraciones en honor a San Raimundo, que tienen lugar en la localidad desde este viernes 13 hasta el lunes 16 de marzo. Gracias a esta muestra, vecinos y visitantes tendrán la oportunidad de contemplar de cerca piezas que durante siglos formaron parte de la vida del monasterio.
Las vitrinas se han instalado en la girola del templo, un espacio que en otros tiempos ya cumplía precisamente esa función: custodiar algunos de estos objetos. El traslado de las piezas ha sido realizado por la Institución Príncipe de Viana, que ha colaborado para hacer posible este reencuentro entre el patrimonio y el lugar al que históricamente ha estado ligado.
Para Fitero, el regreso temporal de estas arquetas tiene un significado especial. El monasterio es uno de los grandes referentes patrimoniales de la villa y muchos de estos objetos están profundamente conectados con su historia religiosa y cultural.
A diferencia de otros cenobios, el Monasterio de Fitero logró conservarse como parroquia tras la desamortización del siglo XIX, lo que permitió preservar parte de su patrimonio. Ahora, el retorno de estas piezas coincide además, de forma aproximada, con el quinto centenario de la llegada de algunas de las reliquias que se custodiaban en ellas.
Según la tradición, en el año 1523 el monasterio recibió desde la catedral de Pamplona un conjunto de reliquias que fueron guardadas en estas arquetas. Con el paso del tiempo, los distintos abades ampliaron esa colección con nuevas piezas de devoción. Entre ellas se encontraban reliquias tan significativas como el brazo de San Raimundo, reliquias de San Blas o el conocido Lignum Crucis.
La exposición reúne un conjunto muy variado de objetos vinculados al patrimonio monástico. Entre los más destacados se encuentra una arqueta califal de marfil cordobesa fechada en el año 966, decorada con motivos vegetales y escritura árabe, así como una arqueta relicario románica de la segunda mitad del siglo XII decorada con representaciones del tetramorfos.
También podrá contemplarse una arqueta románica realizada hacia el año 1220 en cobre dorado y esmaltado. De forma cúbica y con tapa piramidal, la pieza está decorada con escenas del Calvario y figuras de ángeles.
El recorrido continúa con una arqueta gótica policromada de finales del siglo XIII en la que se representa el anuncio de la Resurrección a las mujeres que acuden al sepulcro. A esta se suma otra arqueta islámica de marfil datada entre los siglos XIII y XIV, junto con dos placas decorativas procedentes de una pieza similar.
Entre los objetos más curiosos figura también una caja gótica de ajuar de boda fechada en 1326, que durante siglos se utilizó para guardar la llave del órgano del monasterio. La exposición se completa con una singular naveta renacentista elaborada a partir de una concha de caracol marino procedente de China, que posteriormente fue trabajada en talleres de Núremberg y Castilla.
Además, los visitantes podrán ver una urna relicario barroca de finales del siglo XVII realizada en filigrana de plata. Hasta hace pocos años se utilizaba como cofre eucarístico durante la celebración del Jueves Santo. Junto a ella se expone también un crucifijo con Cristo de marfil del siglo XVI hallado en uno de los enterramientos del claustro levantado por fray Martín Egüés.
Desde el Ayuntamiento de Fitero se ha querido agradecer la colaboración de todas las personas e instituciones que han hecho posible esta exposición.
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