Un día histórico en Fitero: el regreso de las arquetas



Ayer, día de San Raimundo de Fitero, Fitero vivió una jornada que quedará en la memoria colectiva de nuestro pueblo. Así lo expresó con claridad el propio Florencio Roselló, Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela, durante su homilía, al afirmar que estábamos ante un día histórico para Fitero.

Y lo fue porque, después de muchos años, las históricas arquetas han regresado a Fitero. Estas piezas, que forman parte del patrimonio local y de la memoria espiritual de la villa, vuelven al lugar al que pertenecen: el entorno del monasterio que vio nacer la figura de San Raimundo y desde el que se proyectó una parte importante de la historia medieval de Navarra.

La celebración comenzó con la solemne eucaristía en el Monasterio de Santa María la Real de Fitero, en un ambiente de emoción y recogimiento. Durante la homilía, el arzobispo destacó el significado profundo de este momento para la comunidad fiterana, subrayando la importancia de preservar y poner en valor un patrimonio que no es solo religioso, sino también cultural e histórico.

Tras la misa solemne, tuvo lugar otro momento especialmente esperado: la inauguración de la exposición de las arquetas, instalada en la girola del monasterio. Este espacio acoge ahora estas piezas tan significativas, permitiendo que vecinos y visitantes puedan contemplarlas y comprender mejor su valor histórico y simbólico.

El regreso de las arquetas no es únicamente la recuperación de unos objetos patrimoniales. Es también la recuperación de una parte de nuestra historia, de nuestras tradiciones y de nuestra identidad como pueblo.

Fitero es un municipio profundamente marcado por su pasado monástico, por la figura de San Raimundo y por un legado cultural que ha atravesado siglos. Ayer, con la vuelta de las arquetas, ese legado volvió a hacerse visible y cercano para todos.

Hay días que pasan, y hay días que quedan. El día de San Raimundo de este año será recordado como uno de esos momentos en los que Fitero se reencuentra con su propia historia.

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