El brindis contó además con una amplia representación institucional y política. Entre los asistentes se encontraban el consejero de Educación del Gobierno de Navarra, Carlos Gimeno; la secretaria general de UPN, Cristina Sota; y diferentes alcaldes de la Ribera, entre ellos el alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, además de representantes municipales y numerosos vecinos que quisieron compartir este primer momento festivo.
Aguirre quiso que el gesto con la Corporación tuviera además un significado especial y preparó un detalle personal para cada uno de los concejales y para el juez de paz: un pañuelo con el antiguo escudo de la Villa de Fitero. Uno a uno, los diez concejales y el juez de paz fueron recibiendo el pañuelo de manos del alcalde, en un acto sencillo que terminó convirtiéndose en uno de los momentos más emotivos del comienzo de las fiestas.
Durante el brindis, el alcalde tuvo palabras de especial agradecimiento para los concejales de UPN que han formado parte de su equipo de gobierno durante estos años, reconociendo públicamente su trabajo, su dedicación y, especialmente, su compromiso con Fitero. Un reconocimiento que quiso hacer extensivo al conjunto de la Corporación por el trabajo desarrollado durante la legislatura.
Más allá de las diferencias políticas y de las responsabilidades que cada uno ha asumido durante la legislatura, el gesto quiso poner en valor el compromiso de quienes deciden dedicar una parte de su tiempo a trabajar por su pueblo. Un trabajo que, en muchas ocasiones, se desarrolla lejos de los focos y que exige tiempo, dedicación y también renuncias personales.
El pañuelo con el antiguo escudo de la Villa sirvió así como recuerdo de una legislatura y, al mismo tiempo, como símbolo de pertenencia a Fitero. Un pequeño detalle para un momento que, en el inicio de las fiestas, terminó teniendo un significado especial: el de reconocer a quienes durante estos años han formado parte de la vida municipal de la localidad.

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